La Gratitud



La gratitud es uno de los rostros del espíritu humano que pocos seres conservan y en muy pocas ocasiones lo demuestran como un diamante de costo invalorable.


Óscar Efrén Reyes en su Historia de la República con mucho esfuerzo describe al pueblo de la antigua Real Audiencia de Quito, ya identificado como Ecuador, protagonizando el brillo de ese diamante llamado la gratitud.


El historiador dice: “En todo coincidió lo que fue la Presidencia de la Real Audiencia de Quito, al separarse de la Gran Colombia…Pero en lo que no pudo coincidir, fue en el innoble rencor a Bolívar, a quien adoraba…
Cuando Nueva Granada y Venezuela le cerraron las puertas al gran ciudadano…caído, enfermo y en marcha a un voluntario exilio, le declararon fuera de la ley, entonces se levantó el pueblo del Ecuador – aquel pueblo no muy bien comprendido, – que le invitó a escoger un sitio en esta tierra y que “viniera a vivir en nuestros corazones” … Y cuando se supo la resolución final del Libertador de abandonar el territorio de esa patria sin gratitud, y que aún esa
resolución no le era fácil realizar por la pobreza –pues, el hombre rico y señor de las tierras y minas de Aroa, al final de su triunfal carrera política no tenía segura ni siquiera la herencia de sus padres, -los pueblos del Ecuador, a pesar de su miseria del momento, se apresuraron a reunir cuanto dinero pudieron y se lo enviaron. El portador de esta
contribución conmovedora – un prócer ecuatoriano de la independencia y querido edecán del Libertador, el coronel Teodoro Gómez de la Torre -, fue sorprendido, en su camino, con la muerte de Bolívar en Santa Marta, y regresó. No por este retorno del enviado, quedó sin relieve la insólita actitud cariñosa.


Y fue así cómo, hidalgo y sin remordimientos, pasó el Ecuador, del colombianismo bolivariano al Estado independiente.” – EGREY. –


NOTA: estimado lector si desea opinar sobre el escrito expuesto, nos agradaría que lo haga, para iluminar con su crítica o con su opinión este difícil camino de los pueblos. -EGREY. –